martes, 28 de febrero de 2012

Comunicado PCC.- Diez años del Caguán



En los diez años del Caguán

A diez años de la suspensión unilateral del proceso de diálogo entre el gobierno nacional y la guerrilla de las FARC, el Partido Comunista Colombiano reafirma el importante significado de dicho proceso, el alcance de la adhesión nacional e internacional a la búsqueda de una vía civilizada para la paz en el país así como el empeño afirmativo de los funcionarios, de los voceros de la insurgencia y de representantes de la sociedad que contribuyeron a avanzar hacia un entendimiento.

La versión en negativo que se ofrece ahora desde el ejercicio mediático oficial no puede invisibilizar la realidad del camino cumplido. Hoy es mucho más claro el peso de los factores contrarios a la paz que llevaron a la ruptura: la aprobación e imposición por el congreso y la administración estadounidense del Plan Colombia y el reagrupamiento de la ultraderecha colombiana con el narcoparamilitarismo, en la pretensión de “refundar” la nación. El pueblo colombiano sufre aún los impactos de la seguridad democrática, del desconocimiento de las libertades y la violación de los derechos humanos.

La contundencia de estos hechos no excusa los errores, abusos y decisiones equivocadas de la contraparte insurgente que facilitaron el viraje del régimen y los planes para relanzar la confrontación, con todas sus consecuencias ulteriores.

Es la oportunidad para reexaminar y revalorar, no para negar y lanzar a la basura los logros. La agenda de temas, establecida en común, con estudios y consultas serios y suscrita por las partes, es un documento público, en varios aspectos actual y válido. El PCC reafirma su convicción de que la paz es posible por la vía del acuerdo y no por la de la guerra con sus dolorosos efectos.

Saluda los actos conmemorativos en el municipio de San Vicente del Caguán y expresa su solidaridad con todas las organizaciones y personas que luchan por una paz democrática, con justicia social y plena soberanía.


Partido Comunista Colombiano
Integrante del PDA

Jaime Caycedo Turriago
Secretario General

 

COMUNICADO PÚBLICO SOBRE RETENCIONES Y PRISIONEROS



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Cada vez que las FARC-EP hablamos de paz, de soluciones políticas a la confrontación, de la necesidad de conversar para hallar una salida civilizada a los graves problemas sociales y políticos que originan el conflicto armado en Colombia, se levanta enardecido el coro de los amantes de la guerra a descalificar nuestros propósitos de reconciliación. De inmediato se nos endilgan las más perversas intenciones, sólo para insistir en que lo único que cabe con nosotros es el exterminio. Por lo general, los mencionados incendiarios nunca van a la guerra, ni les permiten ir a sus hijos.

Son casi 48 años en lo mismo. Cada intentona ensayada ha redundado en un subsiguiente fortalecimiento nuestro, frente al cual vuelve a agrandarse la embestida y a reiniciarse el círculo. El fortalecimiento militar de las FARC de hoy se levanta en las narices de quienes proclamaron el fin del fin y los incita a proclamar la necesidad de acrecentar el terror y la violencia. Por nuestra parte consideramos que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones.

Por eso queremos comunicar nuestra decisión de sumar a la anunciada liberación de los seis prisioneros de guerra, la de los cuatro restantes en nuestro poder. Al agradecer la disposición generosa del gobierno que preside Dilma Rousseff y que aceptamos sin vacilación, queremos manifestar nuestros sentimientos de admiración para con los familiares de los soldados y policías en nuestro poder. Jamás perdieron la fe en que los suyos recobrarían la libertad, aún en medio del desprecio y la indiferencia de los distintos gobiernos y mandos militares y policiales.

En atención a ellos, quisiéramos solicitar a la señora Marleny Orjuela, esa incansable y valiente mujer dirigente de ASFAMIPAZ, que acuda a recibirlos en la fecha acordada. A tal efecto, anunciamos al grupo de mujeres del continente que trabajan al lado de Colombianas y Colombianos por la Paz, que estamos listos a concretar lo que sea necesario para agilizar este propósito. Colombia entera y la comunidad internacional serán testigos de la voluntad demostrada por el gobierno de Juan Manuel Santos que ya frustró un feliz final en noviembre pasado.

Mucho se ha hablado acerca de las retenciones de personas, hombres o mujeres de la población civil, que con fines financieros efectuamos las FARC a objeto de sostener nuestra lucha. Con la misma voluntad indicada arriba, anunciamos también que a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas en nuestra actuación revolucionaria. La parte pertinente de la ley 002 expedida por nuestro Pleno de Estado Mayor del año 2000 queda por consiguiente derogada. Es hora de que se comience a aclarar quiénes y con qué propósitos secuestran hoy en Colombia.

Serios obstáculos se interponen a la concreción de una paz concertada en nuestro país. La arrogante decisión gubernamental de incrementar el gasto militar, el pie de fuerza y las operaciones, indica la prolongación indefinida de la guerra. Ella traerá consigo más muerte y destrucción, más heridas, más prisioneros de guerra de ambas partes, más civiles encarcelados injustamente. Y la necesidad de recurrir a otras formas de financiación o presión política por parte nuestra. Es hora de que el régimen piense seriamente en una salida distinta, que empiece al menos por un acuerdo de regularización de la confrontación y de liberación de prisioneros políticos.

Deseamos finalmente expresar nuestra satisfacción por los pasos que se vienen dando hacia la conformación de la comisión internacional que verificará las denuncias sobre las condiciones infrahumanas de reclusión y el desconocimiento de los derechos humanos y de defensa jurídica, que afrontan los prisioneros de guerra, los prisioneros de conciencia y los presos sociales en las cárceles del país. Esperamos que el gobierno colombiano no tema y no obstruya esta legítima labor humanitaria propulsada por la comisión de mujeres del continente.


Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 26 de febrero de 2012.