jueves, 20 de septiembre de 2012

Querían Matar un germen, las ideas comunistas!!!


Mas la lejana nubecilla, tenue y espectral, no desapareció, sino que ha ido agrandándose sin cesar hasta convertirse en un amenazador nubarrón que pende sobre el régimen capitalista.

En 1917 estalló la tempestad en Rusia. Los obreros y los campesinos expulsaron a los capitalistas y a los terratenientes y comenzaron a organizar una vida justa. Desde entonces ha transcurrido un lapso de tiempo relativamente corto y  las tempestades de la cólera popular han barrido a los explotadores de otros trece países. Ahora, catorce países viven una nueva vida. Su población la integran mil millones de personas, o sea, un tercio de todos los habitantes de nuestro planeta. Este es el largo camino recorrido desde que vio la luz por primera vez el libro de Marx y Engels El Manifiesto del Partido Comunista, o como es corriente llamarlo, El Manifiesto Comunista, libro que ha enseñado a los hombres a luchar por una justa organización de la vida.

Marx y Engels descubrieron la fuerza social capaz de conducir a los pueblos hacia la libertad, el bienestar y la dicha. Es fuerza es la clase obrera, el proletariado. El proletariado, la clase mas explotada de la sociedad capitalista, se convierte, por la propias condiciones de vida, en el enemigo más consecuente e irreconciliable del régimen capitalista. Es la única clase que no posee la propiedad privada de los instrumentos y medios de producción (fabricas, maquinas, tierra, etc.) y que por consiguiente, no tienen por qué defenderla. Marx y Engels vieron el camino de la emancipación de la clase obrera en la supresión de la propiedad privada, causa de la división de los hombres en ricos y pobres, opresores y oprimidos, y en la sustitución de la misma por la propiedad privada social, que constituye, como ya se ha dicho, el fundamento del socialismo y del comunismo.

Los intereses de la clase obrera son cercanos, afines, a los intereses vitales de todas las demás capaz de trabajadores (los campesinos y los empleados). Todos ellos sufren la opresión de los capitalistas. Por eso, todos ellos aspiran, en definitiva, a derrocar el capitalismo y construir el socialismo. Los enemigos comunes y los intereses comunes empujan a estas clases a la unión.
Al proletariado le son ajenos los estrechos y egoístas interés de clase. Cuando conquista el poder aspira a enriquecerse a expensas de otras clases de la sociedad. Al emanciparse a sí mismo, a la clase obrera emancipa también a toda la sociedad de todas las formas de opresión.

Publicaciones de “El Pueblo”
Junio 1966

Avanzamos en  la Construcción del Partido Revolucionario!!!
Por la Educación y la concientización del Pueblo…..Con Alegre Rebeldía Avanzamos!!!